miércoles, 17 de abril de 2013

Todo viaje comienza con un pequeño paso

Un buen día recibes un correo, "Por si te interesa", me dicen. Echo un rápido vistazo y me digo "pues si, tiene buena pinta", y decido enviar currículum y carta de presentación "ad-hoc".

Ala, ya está todo el mal hecho: te dan las gracias, te hacen una primera entrevista, una segunda, y finalmente te escriben diciendo que has sido seleccionado O_O

Si, he sido seleccionado, yo, ¡toma ya!.

Y ahora a pensar y pensar que hago. La pobre margarita ha solicitado asilo político en el piso de al lado, ya la tenía harta de tanto "deshojado". Al final me digo, "Pero si la cosa te mola, y en este país sobran informáticos...", así que me lío la manta a la cabeza, agarro a la Churri y el Petate, miro por la ventana y encaro mi destino cual Lawrence de Arabia: "A ver como le cuento esto a la familia".

Afortunadamente mi familia ya está muy acostumbrada a mis tonterías, así que se lo toman como lo que es, algo inevitable. Eso si, antes de partir para tierras de tulipanes hay que hacer muchos preparativos, papeles que mandar y que pedir a nuestras insignes instituciones para que en el país donde es legal fumar plantas en los bares me acoja como a cualquier buen informático.

Pobres...